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Un día con Guccini

La envenenada

La envenenada

( De "L'avvelenata, canción del disco publicado por EMI music Italia spa en 1976 "Via Paolo Fabbri, 43" ). Letra y música de Francesco Guccini.

 

Pero si yo hubiese sabido todo esto, conocido la causa y el pretexto, las actuales conclusiones, ¿ creéis que por estos cuatro duros, esta mierda de gloria habría escrito canciones?

Está bien, admito que me he equivocado, admito mi crucifixión y que así sea, pido tiempo, soy de mi familia, por grande que esta sea , el primero en haber estudiado...

Mi padre en el fondo tenía razón cuando decía que la pensión es verdaderamente importante. Mi madre, en absoluto se equivocaba cuando decía que un licenciado vale más que un cantante. Joven ingenuo yo he perdido la cabeza, haya sido por los libros o por mi provincianismo, una polla en el culo, acusaciones de arribismo, dudas de "qualunquismo" (1) es todo lo que me queda.

Ustedes, críticos, personajes austeros, militantes severos, ruego me excusen Vuesas Señorías;

si bien yo nunca dije que con canciones se hagan revoluciones ni se pueda hacer poesía; yo canto cuando quiero y como puedo, sin aplausos ni silbidos. Vender o no no está entre mis preocupaciones, no compréis mis discos y escupidme encima.

 

¿ Según vosotros yo que interés tengo en estar aquí subido cantando ? Gozo mucho más emborrachándome, masturbándome, o, al límite, follando... si estoy de mal humor, entonces escribo, rebuscando entre nuestras miserias. Por lo general tengo cosas más serias que hacer, construir sobre los restos de un naufragio o mantenerme con vida.

Yo todo, yo nada, yo gilipollas, yo borracho, yo poeta, yo payaso, yo anarquista , yo fascista...

Yo maricón, yo, porque canto sé embaucar, yo falso, auténtico, genio, cretino... Yo solo aquí a las cuatro de la noche, la angustia, un poco de vino y ganas de blasfemar.

¿ Según vosotros qué ganas tengo yo de escuchar a quienquiera que tiene una inquietud? Naturalmente el médico me dice que estoy deprimido: ni siquiera sentado en el wáter dispongo de un momento para mí solo.-

Y yo, que siempre dije que era un juego, saber usar o no una cierta estrofa: compañeros, el juego se ha hecho pesado y tétrico, comprad mi trasero que lo vendo barato.

Colegas cantautores, selecto rebaño que se vende por las noches por unos cuantos millones. Vosotros que podéis hacéis muy bien en tener los bolsillos llenos y no sólo los cojones.

¿ Qué queréis que os diga? id y haced... total, siempre habrá, lo sabéis, un músico fracasado, un pío , un teórico, un Bertoncelli (2) o un cura dispuesto a decir pijadas.

Pero si yo hubiese sabido todo esto, conocido la causa y el pretexto, quizás haría lo mismo: me gusta escribir canciones, beber vino, me gusta armar jaleo, y además nací payaso, por lo que sigo adelante y no me quito, las ropas que suelo llevar: ¡ tengo aún muchas cosas que contar a quien me quiera escuchar, y a tomar por el culo lo demás !

(1) qualunquista: dícese del que sostiene una postura política basada en el "todos me dan igual"

(2) Riccardo Bertoncelli es un crítico musical. En la época en que Guccini escribe esta canción, había publicado en una revista una crítica de su último disco que, en resumidas cuentas, decía que Guccini ya no tenía nada nuevo que escribir y que había entrado en una dinámica de sacar un nuevo disco insulso y sin novedades cada año. Tras conocerse la canción, Guccini, arrepentido de su "calentón" ofreció a Bertoncelli modificar la letra y eliminar su nombre de ella. La respuesta de Riccardo Bertoncelli fue: "¡ Ni se te ocurra !". A resultas del incidente, Bertoncelli y Guccini se hicieron grandes amigos, hasta el punto de que Riccardo contribuyó decisivamente en la elaboración de la biografía de Guccini escrita junto con el periodista Massimo Cotto: " Un altro giorno è andato" ( Un día más se ha ido).

 

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